Las Fallas — la fiesta del fuego, cuyo origen se pierde en los siglos — se celebran en Valencia del 15 al 19 de marzo cada año. Para miles de personas son la encarnación de su cultura, el triunfo de tradiciones creadas por numerosas generaciones de valencianos.
Cada uno encuentra en ellas su encanto: la mascletà — espectáculos sonoros de pirotecnia —, los desfiles de familias valencianas ricamente vestidas con sus trajes tradicionales de célebres sedas y encajes, la ofrenda de flores a la patrona de la ciudad, la Virgen de los Desamparados, y el vestido floral de su monumento gigante, el disfrute del derroche de fantasía y maestría de más de 300 monumentos — muchos de la altura de un edificio de tres plantas — destinados a la cremà, los fuegos artificiales nocturnos que iluminan el cielo de Valencia...
No en vano las Fallas fueron inscritas en la lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
Podéis verlo todo en persona acompañados de un guía oficial que os ayudará a descubrir esta fantasmagoría de ruido, color, luz y aroma de azahar...